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(1708-1787). Pintor italiano, la última gran personalidad de la historia de la pintura romana. Llevó a cabo prestigiosos encargos eclesiásticos y pintó numerosos lienzos de mitologías, la mayoría para importantes clientes extranjeros, pero es famoso sobre todo como retratista. Tras la marcha de Mengs a Madrid en 1761, su preeminencia en este campo fue indiscutible, siendo especialmente favorecido por los visitantes extranjeros que hacían el Grand Tour, a los que frecuentemente retrató en escenarios antiguos. Su estilo era una mixtificación de la Antigüedad clásica, de las obras de Rafael, de la pintura académica francesa y de la enseñanza de su maestro Sebastiano Conca. No consiguió una caracterización profunda, pero sí vívida, presentando a sus modelos con cierto equilibrio y dignidad. Batoni fue también destacado dibujante, siendo especialmente importantes sus dibujos de antigüedades. Su casa fue centro de reunión social, intelectual y artística, contándose Winckelmann entre sus amigos. |
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