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(1473-1531). Pintor y xilógrafo alemán. Después de aprender su oficio con Schongauer en Colmar, se estableció en su Augsburgo natal en 1489. Se supone que antes de ello estuvo en Italia, pues sus pinturas, con su cálido y brillante color, sus motivos decorativos clásicos y su complicada composición espacial, muestran de qué forma tan decisiva transformó su herencia gótica tardía bajo la influencia del Renacimiento. En efecto, ocupó en Augsburgo una posición análoga a la de Durero en Nuremberg en la introducción del nuevo estilo. Como Durero, colaboró en la famosa serie de grabados en madera para el emperador, El triunfo de Maximiliano. También se le encargó ilustrar los escritos del propio emperador, las novelas de caballería de tono moralizador Teuerdank y Weisskunig. Cierta tersura de caracterización, típica de todas sus obras, no menos que sus penetrantes retratos, parece haber influido en Hans Holbein el Joven. Su hijo, Hans Burgkmair, el Joven (h. 1500-1559), fue pintor y grabador. |
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