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(1888 - 1978). Pintor italiano, promotor de la pintura Metafísica. Nació en Grecia, y estudió en Atenas, Florencia y Munich, donde le influyeron las obras de Bócklin y Klinger, con su yuxtaposición del lugar común y lo fantástico. Entre 1909 y 1910 pintó en Italia sus primeros cuadros «enigmáticos», que transmiten una atmósfera de extrañeza y desasosiego a través de sus espacios vacíos, sus ilógicas sombras y sus inesperadas perspectivas. Pronto desarrolló una teoría de la «penetración metafísica» en una realidad más allá de los objetos ordinarios, neutralizando y aislando los objetos mismos de sus asociaciones usuales y situándolos en nuevas y misteriosas relaciones. Con el fin de vaciar a los objetos de sus composiciones de su significación emocional, pintó maniquíes como si fueran seres humanos (desde 1914). En 1915, De Chirico fue movilizado y enviado a Ferrara. Allí sufrió una crisis nerviosa, y en 1917 conoció a Carrá en el hospital militar y le convirtió a su doctrina, creando ambos la pintura metafísica. El movimiento tuvo corta vida, sin embargo, y aunque De Chirico fue saludado como precursor por los surrealistas, él acabó por repudiar su obra temprana y se enfrentó al arte moderno. En la década de 1920 pintó algunas de sus obras más vigorosas y distintivas, en particular una serie protagonizada por caballos en playas ideales con columnas clásicas truncadas. Su obra posterior resulta repetitiva, y en ella muestra una excesiva preocupación por el refinamiento técnico. |
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