enciclopedia y diccionario de arte  
Búsqueda :        
   A   B   C   D   E   F   G   H   I   J   K   L   M   N   O   P   Q   R   S   T   U   V   W   X   Y   Z   #   

 

 
 

Claudio de Lorena (Claude

 
     
  Gellée) (1600-1682). Pintor francés, con frecuencia llamado también Le Lorrain (en Francia), o Claude Lorrain(e) (en el ámbito anglosajón), por su lugar de nacimiento, y aún simplemente Claude, familiaridad que denota su enorme fama como el más celebrado pintor del paisaje ideal. Cuando tenía unos doce años, entró en casa del pintor romano Agostino Tassi como pastelero (oficio muy extendido entre los loreneses), pero en seguida se convirtió en ayudante del taller de Tassi. Con poco más de veinte años, pasó dos en Nápoles, donde quedó profundamente impresionado por la belleza del golfo de Nápoles, utilizando las imágenes de sus costas hasta el final de su vida. En 1625 volvió a Lorena, y trabajó en Nancy con Claude Deruet, pero en 1627 regresó a Roma, donde permaneció el resto de su vida, salvo algunos viajes de carácter local. A través de la pintura decorativa de Tassi, entró en contacto con el lenguaje convencional de la pintura de paisaje del Manierismo tardío. La influencia de los dos más destacados exponentes del género, Bril y Elsheimer, se hace patente en la vivaz parafernalia de los fragmentos arquitectónicos y en las figuras y los animales que frecuentemente animan los espacios de sus pinturas tempranas (El molino, 1631, Mus. of Fine Arts, Boston). Pero su profunda sensibilidad para los valores tonales de la luz y la atmósfera, confiere a sus pinturas una armonía inopinadamente clásica, que maduró con los años. Durante la década de 1630, aumentó su fama y su éxito, trabajando para ilustres clientes, y en fecha tan temprana como 1634, Bourdon consideraba que merecía la pena hacer pasar una obra suya como de Claudio. Para combatir tales falsificaciones, Claudio de Lorena comenzó a componer su Liber Veritatis entre 1635 y 1636; en él realizó una recopilación de dibujos de prácticamente todas las pinturas que había ejecutado hasta ese momento, con lo que su obra resulta excepcionalmente bien documentada. Actualmente se conserva en el British Museum, que guarda también la mayor colección de apuntes del natural de Claudio de Lorena, realizados en sus frecuentes excursiones por la campiña romana, muchos de los cuales muestran una técnica de pincelada tan suelta que se ha comparado con la pintura china. Lorena fue también un excelente aguafuertista, aunque en este procedimiento no fue tan prolífico como en pintura y dibujo. Entre 1640 y 1660, Lorena fue desarrollando la madurez estilística del tipo de paisaje poético sobre el que se fundamentó su gran prestigio. Sus pinturas se despojan de la artificiosidad del Manierismo y se convierten en expresión de un profundo sentimiento hacia la belleza del paisaje romano, cargado de referencias a la grandeza de la Antigüedad clásica. No utiliza el paisaje para crear una visión heroica de la antigua Roma, como hizo su amigo Poussin, sino para evocar el sentido de serenidad pastoril de una edad de oro. Los asuntos aparentes de sus cuadros, tomados con mucha frecuencia de la Biblia, Virgilio, Ovidio o la épica medieval, se subordinan a su auténtico tema, que era una forma de paisaje poético, representado en términos de luz y color. En sus obras más tempranas, al igual que Elsheimer, utiliza la luz en función de los efectos dramáticos; a medida que madura su estilo, comienza a utilizarla por sí misma, buscando su incidencia en las formas e investigando sus texturas, y oponiéndole árboles, ruinas, o pórticos de templos, de manera que la luz realce sus contornos. En los paisajes de las últimas décadas de su vida, todo está representado en términos lumínicos: el punto de vista se hace muy bajo y la escena lo más abierta posible, por lo que el ojo ha de recorrer un enorme panorama dilatado hacia el lejano horizonte, y aún más allá, hasta el infinito. Las formas se diluyen y pierden su corporeidad material, y las figuras se hacen artificialmente alargadas e intangibles, como en Ascanio y el ciervo (Ashmolean, Oxford), pintado el último año de la vida de Lorena. Es en Inglaterra donde Claudio de Lorena fue más admirado y ejerció mayor influencia. No sólo sus obras fueron ávidamente buscadas por los coleccionistas desde finales del siglo xvii y en el xvni, sino que también ejercieron una gran influencia en artistas como Wilson y Turner. Su nombre se hizo prácticamente sinónimo de los ideales de lo pintoresco, inspiró una revolución en el concepto paisajístico del jardín inglés a mediados del siglo xvm, y buena parte de las convenciones de la descripción poética han rendido tributo al ideal de belleza natural que deriva de sus escenografías. El Mus. del Prado de Madrid conserva un importante conjunto de sus obras.  
 

 

 

 
 
Ponga un bookmark en esta página :
 
 

 

 

 
 
<< término anterior
 
próximo término >>
Clasicismo
 
Clausen Sir George
 
     

Otros términos : Jürg | Sacado de puntos | Meissonier Ernest

 

 
Diccionario del Arte
Derechos de autor © 2011 Arts4X.com. Todos los derechos reservados.  Condiciones de uso  |   Política de privacidad  |  Imprenta