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Factor formal. Posición dada por la tensión (V.) hacia un destino. Extremo de contraste u oposición. Se vincula intrínsecamente con el movimiento (V.) ya que la dirección es dirección del movimiento. Es, con el intervalo y la actitud, factor determinante de la posición de la forma en el espacio (V.) y con la velocidad (V.), propiedad específica del movimiento. Las figuras y formas manifiestan movimiento (V.) o tensión (V.) en la dirección de sus ejes, vértices o contornos. La dirección de formas y figuras (V.) se relaciona con las direcciones principales del espacio o campo y sus propios ejes estructurales. Si bien hay formas o figuras que no tienen movimiento direccional (el círculo, por ejemplo), resultan inducidas por las tensiones y líneas de fuerza del campo. Una elipse, un rectángulo, una figura lineal, ejercen una dirección dinámica según sus ejes longitudinales, lo- cual no obstante, es revalorizado por los demás factores formales (V.) en la composición (V.), no escapando a la red de tensiones del formato.
La dirección es factói determinante del equilibrio (V.); se relaciona con el peso -(V.) Peso compositivo- y la ubicación (V.) Posición.
El movimiento (V.) puede percibirse en ambas direcciones del eje de la forma, pero generalmente no consideramos sólo formas aisladas. Casi siempre se dan factores que deciden la dirección en uno u otro sentido. Por ejemplo, el movimiento de una forma adherida al marco de encierro, estará determinado por su extremo libre.
También deben considerarse las direcciones inherentes al tema, por ejemplo, la tensión (V.) derivada de la mirada o el entrecruzamiento de las 'líneas de visión' de los personajes produce movimientos direccionales determinantes del equilibrio (V.). |
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