Dícese de la persona que encarga una obra de arte religioso. Este término se utiliza particularmente cuando se incorpora un retrato de dicha persona a la obra encargada. Con esta inclusión en la obra, los donantes pretendían conseguir una relación especial con las figuras sagradas representadas, ya para dar gracias por los favores recibidos, ya con la esperanza de obtener protección y salvación en el futuro.