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Antigua estatua, de bronce de un niño sentado sacándose una espina de la planta del pie izquierdo (Mus. Capitolino, Roma). Ya está registrada en Roma en el siglo xii, y durante el Renacimiento fue una de las esculturas antiguas de mayor influencia. Su fama perduró y fue una de las antigüedades llevadas por Napoleón a París, donde permaneció entre 1798 y 1815. A partir del Renacimiento se difundieron varias historias para explicar el tema, siendo la más popular la estatua que representa a un niño pastor llamado Marcio que llevó un importante mensaje al Senado romano, y hasta que no cumplió su tarea no se detuvo a quitarse una espina del pie. Hoy se considera en general que el Espinario es un pastiche romano de h. el siglo i a. C. que combina un cuerpo helenístico con una cabeza de fecha anterior (la manera de caer el cabello hace suponer que la cabeza tenía que tener una posición vertical y no inclinada hacia abajo). |
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