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(1771 - 1835). Pintor francés. Aprendió con su padre, miniaturista, y después con J.-L. David. Aunque idolatraba a David y se convirtió en uno de sus discípulos favoritos, Gros poseía una naturaleza apasionada y se sintió más atraído por el colorido y el aspecto vibrante de Rubens, así como por los grandes pintores venecianos, que por la pureza neoclásica de su maestro. En 1793, Gros pasó a Italia, donde conoció a Napoleón, quien le nombró su pintor oficial de batallas; siguió a Napoleón en sus campañas; sus enormes cuadros, tales como La batalla de Eylau (1808, Louvre, París) se cuentan entre las imágenes más sobrecogedoras de la era napoleónica. Comparadas con las escenas bélicas contemporáneas de Goya, las de Gros son encantadoras mentiras, pero están pintadas con tal habilidad, fuerza dramática y teatralidad que no podemos menos que admirarlas. Cuando David marchó al exilio tras la caída de Napoleón, Gros se ocupó de su taller e intentó trabajar en un estilo más neoclásico. No obstante, sus obras ya no tuvieron la calidad de sus cuadros napoleónicos (aunque pintó excelentes retratos) y, presa de una sensación de fracaso, se arrojó al Sena. Gros está considerado una de las más destacadas figuras en el desarrollo del Romanticismo; el colorido y dramatismo de sus obras influyeron en Géricault, Delacroix y su discípulo Bonington, entre otros. |
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