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La forma más elemental de identificación es ver, estableciendo por medio del sentido de la visión, que un objeto se encuentra en determinado lugar. La percepción da comienzo cuando se captan los rasgos estructurales destacados de un objeto, en consecuencia unas pocas, pero claras características, determinan la identidad del objeto percibido y provocan una figura integrada. Por lo tanto la identidad de cada figura dependerá de su esqueleto estructural. En simetría (V.) poseen identidad las figuras de forma constante. La . operación de superposición que da como resultado la identidad y se simboliza con la letra i, puede describirse como una rotación de 0° a 360° alrededor de un punto de identidad, simbolizado por la letra I. (Fig. 70 a)
Es la representación sin variantes del objeto sobre sí mismo. |
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