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(1864 - 1941). Pintor ruso. Tras estudiar con Repin en San Petersburgo, se marchó de Rusia en 1896, insatisfecho con la pintura realista de historia, y se estableció en Munich. Allí conoció a Kandinsky y se relacionó estrechamente con Der Blaue Reiter, aunque no participó en sus exposiciones. En 1905 viajó a Bretaña y Provenza, y entró en contacto con los pintores de la Escuela de Pont-Aven. Durante una estancia de algunos meses en París se familiarizó con los cuadros de Gauguin y Van Gogh y trabajó durante un breve tiempo con Matisse. En ese entorno artístico desarrolló la forma de expresión adecuada a su temperamento apasionado, pero ingenuamente religioso, pintando en tonos planos y fuertes, de audaces contornos, en un estilo cercano a los Fauves. Pero su obra no procedía en ningún sentido de la escuela francesa, sino que combinaba esas influencias con las tradiciones rusas de la pintura de iconos y el arte campesino, para constituir un estilo muy personal. Su síntesis de elementos rusos y franceses se ve especialmente en la serie de cabezas que inició en 1910. Un ejemplo es el Retrato de Alexander Sajarov (1913, Stádtisches Mus., Wiesbaden). Entre 1914 y 1921 vivió en solitario en Saint-Prex, Suiza, y allí pintó una serie de «variaciones» de la vista desde su ventana. Al igual que Kandinsky y otros, Jawlensky estaba obsesionado por la creencia en la correspondencia entre colores y sonidos musicales, y llamó a estos pequeños paisajes abstractos, que tienen un aura meditabunda, religiosa, Canciones sin palabras. Desde 1921 vivió en Wiesbaden, y en 1924 se unió a Kandinsky, Klee y Feininger para formar Die Blaue Vier, exponiendo con ellos durante algunos años hasta que quedó impedido por la artritis y abandonó la pintura. |
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