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Teniendo en cuenta el campo de fuerzas (V.) que constituye una estructura (V.) visual, la fuerza de la estructura inducida del rectángulo de encierro, así como las fuerzas propias de las formas, establece entre ellas y con el campo una tensión (V.) de atracción y repulsión, a través de la cual se percibe en las mismas un movimiento, movimiento perceptual, no real, pero que, visualmente, tiene una fuerza semejante, dado que el estímulo de un punto puede extenderse a la superficie que lo circunda.
Puede ser ejemplo de este movimiento ilusorio, la atracción entre dos formas que tienden a ser vistas juntas, a integrar una sola configuración (V.); la sensación de movimiento estroboscópico (V.); o bien la eXperiencia de Wertheimer a la que se hace referencia en Movimiento estroboscópico. |
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