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Denominación aplicada a un heterogéneo conjunto de manifestaciones artísticas hispánicas en las que, en diferentes aspectos y en distintas medidas, se muestra la persistencia del arte hispano-musulmán en obras de ejecución, función o concepción cristianas u occidentales. El término mudéjar, acuñado en el siglo xix como calificativo histórico-artístico, se toma de la voz mudáyyan (tributario, sometido), aplicada a los musulmanes que permanecen en territorio conquistado progresivamente a al-Andalus por los reinos cristianos del norte a lo largo de la Edad Media, y en particular desde fines del siglo xi, cuando las fronteras rebasaron el Tajo, y hasta la desaparición del reino nazarí en 1492. Pueden considerarse como rasgos mudéjares el uso del ladrillo, de la cerámica vidriada ( alicatados, azuleje rías) y las yeserías como revestimiento y ornamentación de interiores, así como las cubiertas y techumbres de madera decoradas con lacerías o pinturas. Igualmente son de tradición mudéjar gran parte de las artes decorativas y suntuarias hispánicas de origen medieval: cerámica de vajilla, loza, tapicería, cordobanes, metalistería, etc. A partir de 1500, suele hablarse de «morisco» en vez de mudéjar (por extrapolación del término con que pasa a denominarse socialmente la población de mudéjares cristianizados), apelativo que, desde el punto de vista histórico-artístico, sirve así para deslindar el momento en que a las formas decorativas mudéjares tradicionales se superponen los temas al uso del repertorio «al romano» del primer Renaci miento. |
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