Material para escribir extraído del tallo de la planta acuática del mismo nombre, que crecía en la Antigüedad sobre todo en Egipto, y actualmente en el Sudán. En Egipto se utilizó desde el tercer milenio a. C., y fue el material de escritura corriente en la antigua Grecia y a lo largo del Imperio Romano. Desde el siglo iv d. C., fue sustituido de modo creciente por el pergamino.