| |
Acorde con el espacio euclideano, en el hecho de que "por un punto exterior a una recta dada, sólo puede trazarse una recta paralela a la recta dada", el postulado sobre paralelas resulta válido. Pero el espacio no tiene por qué ser siempre euclideano cuando se observa una pintura realizada de acuerdo con la tradición renacentista, las figuras del fondo son iguales y desiguales al mismo tiempo con respecto a las del primer término; el mundo no es un cubo infinitamente grande y de espacio homogéneo en el que las cosas que contiene y las relaciones entre ellas no cambian cuando cambia su localización. Si el mundo tuviera un espacio piramidal (V.), no ya como lo imaginamos cúbico, sino con real forma de pirámide, sería no euclidiano, los actuales criterios geométricos darían sorprendentes resultados, las paralelas divergirían, los objetos al acercarse a lo alto de la pirámide, se estrecharían y retardarían en velocidad constante, en realidad el mundo visual que habitamos pertenece a esta clase de espacio, pues como dice R. Arnheim, las distorsiones no se compensan totalmente. |
|