Hesselgren llama así a las formas que, por causas diversas, han perdido su proporción característica. Señala que esta proporción puede determinarse con toda exactitud como los fenómenos de pregnancia (V.), ya que si acortamos paulatinamente una forma rectangular alargada, que tiene su propio carácter, se llegará a la proporción indiferente de lo que no es rectangular ni cuadrangular. (V.) Indiferencia.