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Teniendo en cuenta que la relación de las partes depende de la estructura del todo, la proximidad constituye una de las relaciones específicas de las partes. La proximidad se refiere al tamaño de intervalo que puede existir entre dos formas, es decir a su grado de cercanía. Cuando dos formas se encuentran lo suficientemente cerca la una de la otra, el ojo tiende a verlas integrando una sola configuración (V.), dado que no se percibe la separación entre los estímulos visuales sino la tensión que entre ellos existe. Si aparecieran más formas sobre la superficie, ubicadas en cercanía dos a dos, pero separadas por un intervalo mayor los pequeños grupos de dos, el ojo continuaría viendo juntos los pares cercanos, el agrupamiento entre uno de los integrantes de un par y uno de los integrantes del otro par se daría con dificultad y de manera débil, ya que se redujo la tensión existente entre los mismos al aumentar la distancia entre los pares. El agrupamiento obtenido por proximidad puede ser destruido por relaciones de otro tipo entre las partes componentes, tales como la calidad o semejanza (V.) común existente entre ellas, aunque se hallen separadas. Ambas reglas de agrupación fueron postuladas por Wertheimer (figs. 36 e y 67 d). |
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