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(1840-1916). Pintor y artista gráfico francés, una de las figuras sobresalientes del Simbolismo. Llevó una vida retirada, primero en su Burdeos natal, y desde 1870 en París, y hasta que cumplió los cincuenta años trabajó casi exclusivamente en blanco y negro: dibujos al carboncillo y litografías. En ellos desarrolló un repertorio muy característico de temas fantásticos, extrañas criaturas mutantes, insectos, plantas con cabeza humana y cosas parecidas, por influencia de los escritos de Edgar Allan Poe. Permaneció virtualmente desconocido del público hasta la publicación de la famosa novela de J. K. Huysmans Á Rebours en 1884; el protagonista del libro, un aristócrata engañado que vive en un mundo privado de perversos placeres, colecciona dibujos de Redon, y con su mención en esa obra clásica del decadentismo, Redon también quedó asociado con el movimiento. Durante 1890 y años siguientes, volvió a la pintura y reveló notables facultades como colorista que se habían mantenido latentes. Una buena parte de los primeros años de su vida había sido desgraciada, pero después de superar una crisis religiosa a principios de 1890 y una grave enfermedad entre 1894 y 1895, se convirtió en una personalidad mucho más optimista y alegre, que se expresaba con colores en escenas mitológicas y pinturas de flores. Mostraba igual facilidad para el óleo y el pastel. Los cuadros de flores, particularmente, fueron muy admirados por Matisse, y los Surrealistas consideraron a Redon como uno de sus precursores. Fue una distinguida figura al final de su vida y se le concedió la Legión de Honor en 1903. |
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