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(1734-1802). Pintor inglés, sobre todo de retratos. Nacido en Lancashire, hijo de un constructor y ebanista, trabajó en el norte de Inglaterra hasta 1762, cuando se estableció en Londres. Allí se convirtió en el más famoso retratista de su tiempo, aparte de Reynolds y Gainsborough. Su reputación póstuma fue en otro tiempo casi igual a la de ellos, pero ha decaído mucho. Hoy en día, gran parte de su obra se considera superficial; probablemente fueron sus retratos de jóvenes lo mejor de su obra, cuando utilizó con buen efecto su delicado sentido del color y la línea. Como suele ocurrir con muchos retratistas de éxito, su corazón estaba en otra parte y aspiraba a ser pintor de historia. Su visita a Italia en 1773-1775 le causó un perdurable efecto, pero sus planes de grandiosas obras literarias e históricas rara vez superaron la fase del dibujo a sepia (hay una gran colección en el Mus. Fitzwilliam, de Cambridge). De temperamento introspectivo y nervioso, Romney se dejó atraer por ciertos círculos literarios (figuraban entre sus amigos los poetas William Cowper y William Hayley), se relacionó poco con sus compañeros artistas, y nunca expuso en la Royal Academy; entre los artistas, tendía a hacerse amigo de los de temperamento literario, como Flaxman. Se retiró a Kendal en 1798 y murió loco. |
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