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Mé
todo de pintura mural. Los pigmentos se mezclan con agua corriente y se pinta sobre el enlucido, tras lo cual se cubre éste con una solución de vidrio soluble (silicato de potasio o de sodio). En 1825, el silicato potásico se comercializó primero como aglutinante de pintura. Cuando el vidrio soluble se seca, deja una fina película que sella la pintura. Como el vidrio soluble es fuertemente alcalino, sólo puede usarse con algunos pigmentos. Algunas de las pinturas murales de la Cámara de los Lores (véase MACLI5E) fueron ejecutadas con esta técnica, porque se pensó que estarían protegidas contra la atmósfera húmeda y sucia de Londres, pero se deterioraron en diez años. Después, en la década de 1800, Adolf Keim, de Munich, mejoró el procedimiento, que llamó Mineral-malerei «pintura mineral». |
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